Estuvimos conversando vía on line con la ex residente Vicky Fait una entrerriana que vivió en La Ciudadela durante 5 años y que, con sus apenas 29 años, ya es toda una abanderada de nuestro país en el exterior. No sólo carga en su valija varias mudanzas por Argentina, sino que estuvo en Estados Unidos, Uruguay, Suiza, España, Singapur… “de cada lugar tengo algo”.
Vicky es Licenciada en Comercio Internacional, Licenciada en Bancos y Empresas Financieras y Licenciada en Finanzas de Empresa de la UADE (Si, así de largo y nos parecía justo dejarlo entero). Actualmente es Trader Assistant en una Trading de Commodities en Lausanne, Suiza. ¿Más claro?: Nuestra ex residente trabaja para la división de granos y oleaginosas que se encarga de la comercialización de estas materias primas a Cuba. “De alguna manera los pasos de la vida me han llevado a trabajar con productos agrícolas. Primero con frutas (cítricos) y luego con granos (maíz, soja, trigo, etc)
Hasta aquí el curriculum es más que impresionante y ahora, ¡a lo nuestro! Vicky vivió en La Ciudadela desde marzo del año 1998 a diciembre del 2002. “La experiencia de vivir en la residencia fue excelente y siempre me acuerdo del primer día que llegué: la casa impecable, casi de muñecas, la gente que te saludaba y te preguntaba cómo estabas. Cómo había sido el primer día de clases. Las comida en “familia”, las tertulias con música… Hoy miro para atrás y estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de compartir 5 años de mi vida con más de 60 personas diferentes y que tanta influencia tuvieron en quien soy hoy”
Pero la “casa de muñecas” también guarda para Vicky muchos recuerdos divertidos que aún le roban una sonrisa mientras las recuerda. “Los domingos me gustaba despertarme bien temprano (a eso de las 6 de la mañana) para desayunar, leer el diario y luego ponerme a estudiar. Un buen día, recién levantada, salí por la puerta de vidrio hacia el garage a buscar el diario y sin darme cuenta la puerta se cerró detrás de mí, así que quedé atrapada entre la puerta de vidrio y la puerta grande de madera de la entrada. Esperé ahí 1 hora y hasta que vi a Anita Frajeraldines bajar de la escalera, así que desesperada empecé a golpear el vidrio para que me viera y me abriera. Pero Anita se me quedaba mirando y no hacía nada. La vi irse hasta la cocina y luego de un rato se apareció y me abrió la puerta aún sin reconocerme. Cuando finalmente se dio cuenta quién era yo, me dijo: <¡Ay Vicky ! ¡Pensé que eras el chico que entrega los diarios y estaba buscando plata para pagarte!> (En esa época yo era muy flaquita y tenía el pelo corto por los hombros)”.
También Vicky confiesa que a la tarde le encantaba escaparse a la cocina y mirar en el pizarrón qué había para cenar ese día o qué comerían el día siguiente o el fin de semana. Luego de vivir 1 mes en la residencia, empezó a notar que generalmente la cena de los domingos decía: “Torres de Chenoa”. Le intrigaba muchísimo saber qué podía ser ese plato y lo esperaba con ansias, pero nunca llegaba. Bueno, al menos nada parecido a una torre. “Un buen día, decidida a saber de qué se trataba le pregunte a Cecilia Theule (que era administradora en aquella época) qué eran las famosas Torres de Chenoa y por qué estaban en el menú si nunca las comíamos. Cecilia, muerta de la risa, me señaló una frase y la leyó: Torres de Chenoa = Restos de anoche. ¡Con razón tanta variedad!”
Esté donde esté, Vicky lleva consigo una valija llena de recuerdos, de un montón de buenas amistades y enseñanzas para la vida: la tolerancia hacia los demás, el compartir y aprender a escuchar. Guarda “recetas de comida (porque me encanta cocinar) y también de vida que las tengo presentes casi todos los días”.

Hola ...
ResponderSuprimirMi nombre es Titina Antelo y soy Cooperadora de la Obra hace algunos años y buscando en la Red un Sitio donde alojarme en la City Porteña dos o tres noches en la semana las encuentro a ustedes y aprovecho para preguntarles si hay posibilidades de pernoctar allí cuando salgo de la Pastoral Universitaria donde estoy haciendo un Curso de Dialogo Interreligioso, pues me resulta muy agobiante volver a mi casa del Conurbano Bonaerense tan de noche. Si puden responderme a la bevedad se los voy agradecer. Feliz domingo y bendiciones!!!